miércoles, 16 de septiembre de 2009

Capítulo 43

Deslicé mis dedos sobre las teclas del teléfono en busca de la agenda. Había tardado bastante tiempo en conseguir el teléfono de casa de Denís.
Cada noche, como parte de un ritual, antes de acostarme le mandaba un mensaje de buenas noches para recordarle que estaba ahí pendiente de ella aunque un océano se encontrase de por medio. La respuesta era siempre la misma. Vacío. Había probado a llamar pero el teléfono siempre estaba apagado. Desesperado por la agonía de no tener noticias de ella había hablado con Tom el cual había conseguido el número de su casa, número que miraba fijamente en ese momento.

Pensé en la diferencia horaria, allí debía ser ya por la mañana, respiré profundamente y pulsé la tecla verde con el corazón palpitando por si lo siguiente que escuchaba era su voz.

-¿Si?- contestó una voz femenina. No tenía total certeza sobre si era Denís o Beca. Si su parecido físico era más que notable, a través del auricular su voz sonaba idéntica.

-Em... ¿Denís?- titubee sin saber que decir.

-Ah... eres tu...- Era Beca, si no me apuraba colgaría antes de que me diese tiempo a decir ni una palabra.

-Beca, escuchame, necesito hablar con ella... por favor...

-Robert, ya has hecho demasiado daño, dejala ir, sin más... ha sufrido más de lo que ni tu ni nadie se merece.

-Beca, por favor... tengo que hablar con ella, déjame que le explique...

-Espera, está durmiendo...- contestó a regañadientes.

Permanecí en silencio durante varios segundos. Quizá el hecho de despertarla no traería mas que consecuencias negativas para mi.

-Buenos días... - escuché la voz de Denís y permanecí callado atento a cada palabra que ella pudiese decir.

-Beca ¿era necesario que encendieras la luz? -escuché una voz masculina que por lo que pude imaginar estaba durmiendo con ella. “tranquilizate”-pensé para mi mismo- “tiene que haber alguna explicación razonable...”

-Denís... ponte, es para ti...- escuché a Beca y me preparé para escuchar su voz, para estar lo más cerca que había estado en varias semanas.

-¿Si?- preguntó confusa.

-Denís soy yo... -tenía tantas cosas que decirle que no sabía por donde empezar.- ¿estas ahí?- ella permanecía en silencio, había sido un estúpido si creía que me lo iba a poner fácil.

-Si... estoy aquí... ¿que quieres?- preguntó de forma cortante.

-Tenemos que hablar... - ¿como empezar? ¿Cómo decirle que respirar sin ella al lado resultaba imposible?

-No, creo que yo no tengo nada que hablar contigo.- contestó tajante ,clavando esas palabras en mi mente que resonaban como un eco en mi cabeza una y otra vez.

-Siento no poder hacerlo cara a cara. Quiero verte... necesito verte...

El silencio se prolongó, doloroso, cortante ,y sin embargo allí seguía yo al otro lado de la línea expectante ante una palabra que demostrase la dulzura que se escondía detrás de aquella voz herida.

-Ed... creo que debemos dejarles unos minutos...

-Claro, claro...- escuché como contestaba él.

Ed había dormido con ella, en su casa, su madre nunca me había aceptado pero seguramente él había sido bien recibido. Me derrumbé totalmente y finalicé la llamada.

Rompí a llorar una vez más, una mezcla de tristeza y odio me invadía en aquel instante. ¿Cómo era posible que me hubiese olvidado tan pronto? Me levanté de la cama y en un acto de locura le pegué un puñetazo a la pared, la única que podía pagar en aquel momento la impotencia que sentía.

Me miré el puño, acaricié con la otra mano los nudillos heridos, me había hecho daño.

No medité mi siguiente paso, cogí la chaqueta y salí de la habitación.

En menos de dos segundos me encontraba delante de la puerta de madera cuyo número dorado indicaba que se trataba de la habitación 234. Era la habitación de Kellan. Golpeé la puerta con los nudillos y segundos después me lamenté por haber utilizado la mano que todavía se encontraba convaleciente del encontronazo contra la pared.

-¿Quién es?- no abrió la puerta, quizá estaba ocupado y no había sido una buena idea llamar sin avisar.

-Soy yo, ¿esperabas a alguien?- bromeé.

-Me hubiese gustado que al otro lado de la puerta se encontrara una rubia espectacular pero pensándolo bien ¡Acabo de cumplir la fantasía de muchas jóvenes!-dijo esto al tiempo que abría la puerta.

Le pegué un puñetazo en el estómago al tiempo que entraba en la habitación y me sentaba en la cama.

-Deduzco que tienes que arreglarte, no serías tú si no tuviera que esperar a que te vieses perfecto...

-Yo siempre estoy perfecto-dijo riéndose- ¿así que salimos?

-Si y tengo prisa así que saltate todos tus rituales de belleza y vámonos.

-¿prisa? ¿quedaste con alguien?

-Em.. no... pero no me gusta tener que esperarte.

Se dirigió al baño y quince minutos después salió.

-Muy guapo- dije mientras silbaba y me reía.

Bajamos en el ascensor, salimos del hotel y nos dirigimos a un pub que se encontraba a dos manzanas de allí.

Entramos, el local estaba lleno, resultaría difícil pasar desapercibidos. Sin preguntar a Kellan donde le apetecía situarse tomé sitio en la barra, dispuesto a beber hasta la última gota de alcohol del establecimiento.

-Tranquilo fiera, todavía hay mucha noche por delante- dijo mientras observaba como bebía la segunda cerveza de un solo trago.

-Soy inglés, la cerveza es como agua para mi... -dije pidiendo una tercera.

-Será cuestión de nacionalidades...- dijo sonriendo mientras movía la cabeza de un lado a otro.

-No tengo la culpa de que bebas como una niña...-dije intentando parecer serio.

-Seis chupitos de tekila...- lo miré sorprendido.

-Vaya, parece que esto empieza a animarse.

-Para cada uno-añadió mientras me miraba sonriendo.

Charlamos durante un buen rato sobre todo en general y nada en particular. Charlamos y sobre todo bebimos.

-Robert, Robert... ¡a las 10! ¡a las 10!


Lo observé durante un rato sin comprender y segundos después giré la cabeza hacia la izquierda.

-Ahí no imbécil, ahí- dijo señalando con la cabeza la dirección adecuada.

Miré en la dirección que señalaba. Dos chicas ocupaban dos sofás en una de las esquinas del pub.

-¿y bien?- sonreí.

-Yo preferiría a la rubia ya lo sabes pero si te gusta más no te preocupes, podría hacerme cargo de la morena...

Moví la cabeza a un lado y a otro y lo seguí puesto que ya había comenzado a caminar.

-Vamos Robert última oportunidad-dijo volviendo la vista atrás.

-La morena está bien. Te cedo a la rubia, no te preocupes.

Kellan no tenía remedio por eso lo había elegido a él precisamente. No iba a engañarme, había salido buscando a alguien con quien pasar la noche. No estaba acostumbrado a esto pero con Kellan y el estado de ambriaguez como compañeros no podía ser difícil.

Nos presentamos al llegar. La rubia se llamaba Stephanie y la morena Megan. Kellan inició rápidamente una conversación con Stephanie así que después de observar la situación respiré profundamente y me senté al lado de la otra chica.

-No me puedo creer esto- dijo emocionada

-Esto ¿el que?-dije sin comprender.

-¡Estoy sentada al lado de Robert Pattinson, tomando algo con él y hablando con él!- dijo de una manera demasiado entusiasta.

“Una loca más”- pensé. Megan comenzó a hablarme y sin saber cómo, conseguí abstraerme totalemente de su convesación, asintiendo y sonriendo en los momentos oportunos. Creo que estaba tan emocionada intentando impresionarme que no se habría dado cuenta de que no la estaba escuchando ni aunque se lo hubiese dicho.

Sin quererlo mi mente me llevó a la noche antes de que todo con Denís se acabase. Allí estaba ella, sentada delante de mi, con un vestido negro y el pelo ondulado cayendo perfectamente sobre sus hombros. Jugueteaba con la cucharilla mientras saboreaba con ilusión una copa de helado tan inmensa que no era capaz de creerme que se la había acabado ella sola.

En ese momento le había hecho prometer que sabía que la quería y que pasase lo que pasase no lo iba a olvidar. Ella no había dudado en prometerlo con los ojos verdes brillantes de emoción. Estaba perfecta, impresionante.

Sin quererlo había rompido su promesa. No la culpo por ello, pero si tan solo recordase mis palabras por un segundo...

Aquella noche había mencionado algo sobre un ramo de flores, unos tulipanes amarillos. Yo no se los había mandado pero ella creía que si. En el momento no le había dado importancia pero ahora sabía muy bien de quien eran aquellas flores.
No le había llegado con besarla cuando sabía perfectamente que estábamos juntos, le había mandado flores y aquella precisa noche con el mayor descaro había venido a bailar con ella. “No seas celoso Robert”- me repetí a mi mismo y dejando mis temores a un lado la empujé a bailar con él. Si lo tuviera delante en este momento...

Él había jugado sus cartas y había ganado, de todos los hombres del mundo Denís había tenido que escogerlo precisamente a él. Comencé a notar como la sangre hervía dentro de mis venas.

Intenté concentrarme volviendo al presente, volviendo al local en el que me encontraba y volviendo a Megan.

La observé con atención por primera vez mientras ella continuaba hablando sobre porque quería ser guía turística. No tenía la menor idea de como habíamos llegado a aquel punto de la conversación.

Era muy morena de piel, tenía el pelo castaño oscuro y los ojos de un profundo marrón chocolate. Sin embargo si algo llamaba la atención era su dentadura. Todos sus dientes eran perfectos y blancos como una cadena de perlas.

Tomé de un trago el contenido del vaso que se encontraba delante de mi.

La observé durante unos segundos mientras ella me contaba que tenía un gato persa que vivía con ella.

No se por que lo hice, si por el alcohol, por la desesperación del momento o porque no quería oírla más pero en ese momento me acerqué lentamente a ella y la besé. Si mi intención era la tercera surtió efecto ya que enmudeció al instante.

Aparté mis labios de los suyos al tiempo que nuestras miradas se encontraban mientras ella enroscaba sus dedos en mi pelo.

-¿Te apetece acompañarme a dar un paseo?- dije susurrándole al oído.

-¡Claro!- dijo ella entre risitas.

En ese momento nos levantamos, la agarré de la cintura y la guié hacia la salida.

9 comentarios:

  1. increible!! ya estoy esperando al siguiente!!!... no tardes mucho por favor
    un besito!!

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  2. Go! Robert! Jajajaajajjjjajjaja, ains Bloodyyyyyyy, me gusta el giro que está tomando! Aunque no creo que hagaa nada con ella, seguro que se arrepiente, pero ojalá me equivoque.. lo siento por tí Denis, pero... creo que te odio!!!!!!!!!! jajajajajaj. ESCRIBE y por Dior, rápido!!!

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  3. me encantaaaa! siguelooooooooooooooooo!!

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  4. INCREIBLE!!!!!!!!!!!
    I LOVE IT !!!!!!!!!!!!!!!!
    POR FAVOR SIGUE ESCRIBIENDO !!!!!
    NO TARDES TANTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    ME ENCANTA EL GIRO QUE ESTA DANDO, PERO SE ME HACE RARO A LO ULTIMO CUANDO INVITA A LA MUCHACHA. SIENTO QUE COMO QUE NO ES ASI JAJAJAJAJA PERO EN FIN, ES TUYA LA HISTORIA Y DE TODAS MANERAS ME ENCATA, CONTINUA PLIS!!!

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  5. merys te has hecho de rogar!
    me encanta el duo kellan y rob, quien los pillara!
    pobre Megan no tiene nada que hacer o eso espero!
    un beso guapa

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  6. eso tia, te has hecho de rogar xDDDDD

    quiero más! :D

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  7. Genial!!!
    Me encanta, pero no tardes no puedo esperar....

    Besines

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  8. Impresionante!! sigue, sigue PORFAVOR!!
    No tardes mucho, te lo ruego :(:(
    Estoy MÁS QUE ENGANCHADA!!

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  9. TRSITEE Y MAS QUE TRISTE
    TODOS LOS DIAS PASO A REVISAR LA PAGINA Y NADA DE NADA. POR FAVOR SUBE EL PROXIMO CAPITULO, QUE ESTOY SUPER ENRROLADA CON LA HISTORIA, TENGO QUE DECIR QUE ESCRIBES MUY BIEN, BUENA IMAGINACION LA TUYA, SIGUE ASI,E INSITO NO TARDESSS TANTO JAJAAJA (=

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